PARTE 2 - CAPITULO 5 - "NEPAL"
- magaymillennial

- 2 abr 2021
- 2 Min. de lectura
Mi autodiagnostiqué: cuerpo, mente y alma alineada con lo imperceptible del mundo. Automáticamente las decisiones comenzaron a liberarse de la mano de una fluidez nacida en mi coronilla y conectada con la habilidad de escuchar al universo. No era hora de volver. Seguí viaje.
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Montañas con picos llenos de nieve entremezclados con las nubes hasta el día que me fui. Eso fue lo último que me di cuenta que veía todos los días que estuve en este país lleno de miradas amables La naturaleza no es ilusoria, nuestra percepción se dispersa.
En Nepal me di cuenta que necesitaba recuperarme de todo lo vivido en India. Había vivido vida. Ahora necesitaba paz, planificación y silencio. Comenzaba a disfrutar del presente con una consciencia especial.
Decidí estudiar Reiki. No entendía cómo, por qué ni de dónde había salido esa necesidad. Pasé a tener una rutina entre planillas de excel y diarios a levantarme 5.30 am para meditar y aprender sobre lo que mis ojos no ven pero que todo el tiempo encuentro consuelo e inspiración para lidiar con la vida. Ahí estaba ese fuego interno calentando mi existencia. Una vez mas, mis despertares siendo atendidos después de ocultarlos tantos años entre rascacielos que reflejaban la carencia de la escucha interna.
Ya no había vuelta atrás con ese sentir.
Tuve una de las charlas mas importantes de mi vida y caí con los pies en la tierra de que a veces nos damos cuenta de lo ocurrido cuando esos momentos ya no nos pertenece mas. Como una especie de acertijo de carrusel que nunca es alcanzado salvo con la fuerza que brinda la toma de distancia luego de un giro que hace tomar consciencia.
Todo estos lugares rodeados de naturaleza y lejos de toda persona conocida y muy desconectada del mundo, me dieron la experiencia de haber aprendido desde mi espíritu sobre ese traje que traemos desde que nacemos, los puntos claves, el alma, las nuevas practicas, los lugares habitados, las hojas escritas. Sobre los tiempos del amor.
En Nepal todo me enamoró y nunca creí sentirme tan cómoda como para tomar la decisión que tenia que afrontar: volver a donde había sido feliz.
“Se vuelve a los lugares donde se fue feliz?”, me pregunté.



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